Expresar el enfado sin herir a los demás
En el día a día podemos acumular tensiones y enfados que se producen fuera del hogar, como por ejemplo: el cansancio, un importante atasco, discutir con el jefe…etc. Estas tensiones acumuladas pueden hacer que cualquier incidente en casa (con más o menos importancia) como el desorden en la habitación de los hijos, peleas, la televisión encendida (sin que nadie la esté viendo)…hagan que estalles. Cuando esto ocurre puedes herir a tus hijos, a tu pareja o a tu familia. ¿Cómo puedes convertir tu enfado en algo bueno?

¿Por qué te has enfadado?

Debes ser consciente de cuál es el motivo real de tu enfado y por tanto ante una circunstancia que no tiene importancia, decide no reaccionar. Imagina que en lugar de haber pasado un día estresante en el trabajo, hubieras pasado el día de relax en la montaña… ¿Cómo reaccionarías ante una pequeña pelea entre tus hijos o ante el desorden de su habitación?

Sal de la estancia

Si empiezas a notar que el estrés te supera y que te estás alterando, te aconsejo que salgas de la estancia en ese preciso instante y respires hondo. Respira hondo, suave y profundo y mientras, cuenta hasta diez. Cuando te hayas calmado un poco, vuelve a la estancia y afronta la situación con más naturalidad.

Expresar el enfado sin herir a los demás

Sé objetivo

Ante lo que ha ocurrido en casa, utiliza palabras que describan lo que ha ocurrido, nunca acuses ni señales con el dedo. No es lo mismo decir “qué desordenada está la habitación” a “sois unos vagos y unos desastres”. No tiene nada que ver, utiliza mensajes sin acusaciones.

El buen humor

Cuánto más estresado estés… ríete más. Intenta que el buen humor se apodere de ti para que venza al mal humor. Seguro que si gana esa batalla interior, te sentirás mucho mejor.

Perdón

Si es necesario, si te has excedido y te has dado cuenta, pide perdón a quién debas hacerlo.