Factores externos que influyen en tu optimismo
El estado de ánimo influye de forma notable en nuestra calidad de vida emocional presente. Son muchos los factores que influyen en este aspecto. Uno de ellos es la edad. Generalmente, la madurez aporta a las personas la capacidad de relativizar cuestiones que pueden vivirse con mayor dramatismo en la adolescencia.

El entorno es otro de los factores que influye en el estado de ánimo puesto que la compañía de una persona muy negativa genera una influencia en forma de queja y pesimismo, sin embargo, el buen rollo de las personas optimistas, se percibe más allá de ellas mismas. Seguro que en algún momento has experimentado esa agradable sensación de que tu ánimo cambie en un día gris tras un encuentro casual con un amigo que con su luz ha irradiado en ti esperanza.

Factores que influyen en tu ánimo

Las circunstancias de la vida también influyen, como es natural, en el estado de ánimo. Las preocupaciones son distintas cuando un trabajador sufre el desempleo de larga duración y tiene una familia a su cargo que cuando es feliz por un trabajo que se ajusta a su vocación personal. Vivimos en un contexto que marca una realidad en nuestra vida.

La época del año. Generalmente, el verano es una época que inspira más vitalidad y alegría gracias al aumento de horas de luz solar. Sin embargo, cada persona tiene sus propias preferencias en cuestión de fechas y aquella época del año que es tu preferida te inspira sensaciones agradables que echas de menos durante el resto del año.

Factores externos que influyen en tu optimismo
Tu propio ritmo personal también marca una tendencia. Por ejemplo, para algunas personas a las que no les gusta madrugar, la primera hora de la mañana tiene un color gris. Por el contrario, quienes se acuestan temprano cada día notan cómo baja su nivel de energía a partir de las ocho de la tarde.

Las expectativas que tienes sobre un día en concreto también marcan una ilusión en tu estado de ánimo. Por ejemplo, si tienes programado un plan especial para esta tarde seguro que la anticipación positiva de ese momento ha generado en ti una predisposición totalmente receptiva hacia la felicidad. En ocasiones, también ocurre, que el exceso de expectativas frustra nuestra perspectiva cuando surge un imprevisto que rompe nuestro plan ideal.

Factores externos que influyen en tu optimismo

Recursos personales de resiliencia

Los recursos personales que tenemos para gestionar las dificultades también influyen en nuestro nivel de resiliencia. Tener amigos, habilidades personales, una autoestima alta a través de un diálogo interior constructivo, hábitos de vida saludables marcados por espacios de ocio gratificantes, son una buena base para poner un toque de color a los días más grises.

El sentido del humor también influye de forma notable en el optimismo. Algunas personas son un ejemplo al tener la capacidad de desarrollar su ironía a partir de situaciones difíciles. Sin embargo, el optimismo es, en última instancia, una fuerza profunda por parte de aquel que conecta con la belleza de la vida a pesar del dolor. Y esta capacidad se desarrolla a través de la experiencia y el aprendizaje. Por esta razón, la lectura de libros de psicología y la participación en cursos de inteligencia emocional es un buen contexto de actuación.

En nuestro nivel de optimismo también influye la felicidad de aquellas personas que nos rodean y a quienes deseamos lo mejor. Es normal que una persona se preocupe cuando un familiar no se encuentra bien.

El optimismo es la suma de muchos elementos. Sin embargo, la meta es avanzar paso a paso hacia el camino de interpretar la realidad desde la perspectiva del vaso medio lleno, restando drama al día a día.