Fantasmas emocionales: el miedo
El miedo puede darse en diferentes formas y manifestaciones. Por ejemplo, el ser humano puede experimentar miedo a la muerte, a la soledad, al rechazo de la persona amada, también es posible sentir temor ante el fracaso o el éxito, tener pánico a perder el empleo… En definitiva, el miedo es ese fantasma que va cortando tus alas y tu libertad a lo largo del día en la medida en que le das espacio en tu vida. A través de la debilidad se abre la puerta del temor, por ello, debes fortalecerte y saber que a pesar de lo que sientes puedes mostrar tu valentía en la acción.

Además, el miedo también puede darse en diferentes grados y matices. Por ejemplo, el pánico es de tal intensidad que puede llegar a paralizarte y a bloquearte por momentos. En el lado positivo de esta emoción cabe destacar que gracias al miedo una persona lucha también por su supervivencia y se protege de los peligros. Pero el error está en ver peligros donde no los hay. Es decir, una cosa es ser prudente y otra muy diferente ser una persona miedosa que no puede ir más allá de su mapa mental.

El fin de año siempre es una buena época para hacer propósitos para el año próximo. Pues bien, uno de los propósitos que puede llevarte directamente a vivir mejor es ser más libre a nivel interior, tener menos prejuicios y limitaciones para dar paso a la creatividad que habita dentro de ti.

El miedo acaba matando el talento, incluso, también mata el amor. Es decir, una relación de amistad, familia o de pareja debe de crecer al compás de la libertad y sin ningún tipo de presión ni de coacción. Rescata a ese héroe que habita dentro de ti y hazte la vida agradable.