Cómo ser feliz con tus circunstancias
Las circunstancias no determinan pero sí condicionan y es importante comprender que estos factores también componen un elemento esencial de nuestra situación vital. Especialmente, cuando se trata de circunstancias que no dependen de uno mismo. Por ejemplo, la muerte de un ser querido. En toda circunstancia, incluso en esas situaciones inevitables, siempre hay una parte que depende de ti y otra que no. Una es la actitud.

El cómo afrontas una situación determinada puede marcar la diferencia en tu propia vida. Y sin embargo, todos sabemos que la felicidad en ciertas circunstancias nos resulta más difícil, sencillamente, porque el dolor, la tristeza y el sufrimiento también son sentimientos naturales que nos hacen sentir más apagados de ilusión.

Pasos para ser feliz

En toda situación difícil, se necesita un periodo de adaptación a ese cambio personal. Ese margen es necesario para asimilar la noticia, interiorizar los cambios y comprender todo lo que ello supone. El consejo que te doy es que acotes la palabra felicidad a tu realidad personal. Es decir, integra acciones concretas y específicas que te hagan sentir bien en tu rutina cotidiana. La felicidad se nutre del plan de acción de hacer algo al respecto.

Cómo ser feliz con tus circunstancias
Escuchar música y tararear las canciones, practicar la meditación, tener una alimentación sana, realizar ejercicio físico, fomentar la amistad, disfrutar de las aficiones personales, potenciar el entretenimiento de la lectura, integrar la escritura terapéutica como método de autoconocimiento, los abrazos de cariño, los silencios compartidos en la complicidad de una relación íntima… todo ello eleva el ánimo de forma directa. No de un modo eufórico sino desde la serenidad, la alegría y la calma.

Tus circunstancias son ahora distintas a las que tuviste hace unos años. Por eso, tinenes que sacar el mejor partido de tu presente potencial, y no estar condicionado por aquello que tuviste y que hoy te falta. Tampoco es sano que te compares con aquellos que son más felices o menos que tú. Las comparaciones personales son subjetivas, cuando te comparas con otra persona haces esta valoración de un modo superficial, sacando deducciones a partir de aquello que observas e interpretas de la realidad ajena.

Es natural que en tu vida encuentres ámbitos en los que te sientes más realizado que en otros. La clave reside en buscar el equilibrio de compensar la balanza. Por ejemplo, tu mejor motivación para superar el estrés del trabajo es ese plan de ocio semanal que tanto te gusta. Establece asociaciones de ideas entre las distintas esferas de tu vida para establecer vínculos de compensación.

Cómo ser feliz con tus circunstancias

Proceso de coaching personal

Vive con conciencia pero proyecta también la sana costumbre de evadirte de tus preocupaciones a través de planes gratificantes en los que puedas desconectar. Vive con ocupaciones pero sin angustias. Fomenta tu espíritu crítico para no dejarte arrastrar por la corriente de la prisa. Reflexiona sobre la dirección que dan tus pasos. No en cada decisión que tomas pero sí en las más importantes.

La felicidad no se encuentra de un modo definitivo sino que se crea día a día. Y tú eres un mago capaz de hacer magia con tu inteligencia, voluntad, sensibilidad e intuición.