Filosofía oriental
Sin duda, el lugar en el que hemos vivido y crecido está lleno de valores y creencias. Valores que están marcados por un estilo de vida que ya hemos interiorizado demasiado. Por ello, de vez en cuando, viene bien parar la mente y tomar conciencia para poder tomar decisiones y aprender a vivir mejor. Más allá de la crisis económica, en occidente tenemos un claro vínculo con el consumo y con el materialismo. Es decir, se ha cometido el error de dar más peso al tener que al ser como si la identidad de una persona tuviese más que ver con sus propiedades que con su yo más profundo. Sin embargo, lo material nunca te acaba llenando lo suficiente, simplemente, es positivo para satisfacer unas necesidades. Pero el alma humana, necesita más. Es aquí donde la filosofía oriental transmite unos valores vitales que pueden ayudarte a recobrar el sentido de tu existencia de una forma plena y muy sincera.

Es decir, en el marco de la filosofía oriental, la tranquilidad anímica requiere un peso fundamental. Para ser feliz es indispensable vivir en paz con uno mismo pero este estado de ánimo y esta forma de ver la vida no se tiene por arte de madia sino que se trabaja a través de hábitos y ejercicios de relajación. Sin duda, en nuestro país, el yoga tiene cada vez más protagonismo en la vida de muchas personas.

La filosofía oriental también refleja la importancia del poder del pensamiento para poder liberar toda la energía negativa y dar espacio al optimismo y a la alegría. Se trata de un proceso de higiene mental a través del cual poder tirar todo aquello que sobra y dar la bienvenida a lo verdaderamente valioso. La filosofía oriental nos ayuda a recobrar el valor de la parte espiritual y emocional de un ser humano que es mucho más potente que el materialismo.