Folie à deux: Compartir la locura
Convivir con alguien que sufre psicosis no es sencillo. Esta enfermedad supone que quien la padece oye y ve cosas que no existen, ya que los delirios forman parte de la enfermedad. En ocasiones, la fuerza de las ideas delirantes es tal, que la enfermedad supera los limites de la mente del enfermo y parece contagiarse a otra persona que conviven íntimamente con él, dando lugar a lo que se conoce como psicosis compartida o “folie à deux”, nombre con que fue descrita por primera vez en 1877 por Lasegue y Falret para describir una patología en la que tanto el enfermo como el que convive con él comparten las mismas ideas delirantes.

No se trata de un trastorno muy frecuente, y parece darse más a menudo en mujeres, aunque también se han documentado casos en hombres. Las personas más susceptibles de sufrirla son las hermanas del enfermo o el marido o la mujer de éste, aunque también se han dado casos en hermanos o amigos íntimos o incluso que afectan a familias enteras.

En todos los casos, parece necesario que exista un vínculo afectivo muy íntimo entre el enfermo de psicosis y quien sufre la psicosis compartida.

Esta se puede dividir en dos grupos:

– Folie impuesta: El enfermo fuerza a delirar a la persona sana, induciéndola a creer en sus ideas delirantes, lo que logra creando una historia que puede tener cierta verosimilitud.

– Folie simultánea: La psicosis aparece al mismo tiempo en dos personas con la misma predisposición y parece determinada por una causa común.

Para el tratamiento, lo primero que se recomienda es la separación del enfermo y de la persona inducida, durante semanas o meses, lo que suele bastar para que la enfermedad desaparezca. Si no es así, puede necesitar tratamiento psicológico para lograrlo.