Forzar el corazón como una máquina
El ser humano puede perder parte de su humanidad cuando va en contra de su propia naturaleza. El corazón puede forzarse al más puro estilo de una máquina. Pero en caso de caer en ese error, el corazón y el cuerpo se rebela tarde o temprano con sensaciones de malestar. ¿Cuándo forzamos el corazón al modo de una máquina?

Cuando disimulamos el dolor

Cuando intentamos disimular el dolor las veinticuatro horas del día nos convertimos en actores de una comedia que no nos pertenece. Claro que es muy importante no contar la intimidad de uno mismo a cualquier persona. Pero no es sano no tener espacios de intimidad total en los que poder ser uno mismo, sin ningún tipo de máscara y artificio. La soledad es uno de los problemas más graves del siglo XXI.

Quemar etapas de forma rápida

También se utiliza el corazón como si fuese una máquina cuando se queman etapas de forma repentina en el amor. La prisa es una realidad más que evidente en nuestros días. Existen personas que no se dan tiempo a sí mismas para descubrir qué sienten de verdad por alguien al decir “te quiero” demasiado pronto. Y tampoco se dan tiempo para olvidar a una persona porque pronto han buscado refugio en otros brazos.

El desamor, la soledad, el desgarro interno de una ruptura son sentimientos humanos que conviene vivir y experimentar como tales.

Forzar el corazón como una máquina

Ser feliz siempre

En la sociedad del pensamiento positivo y la autoayuda se pierde de vista que la tristeza también es muy natural. Y no existe nada que vaya más en contra de la naturaleza humana que pretender caer en un estado de plenitud constante. Es normal tener días buenos, malos y regulares. Sufrir cambios en el estado de ánimo. Y ver el vaso medio vacío.