Ganas de llorar
El llanto es una reacción totalmente natural en el ser humano cuando vive un momento de dolor, sufrimiento, decepción, tristeza… A veces, detrás de las lágrimas también puede haber rabia en tanto que te gustaría que una situación fuese de diferente forma pero no sabes qué hacer para poder cambiarla. Es decir, sientes impotencia y dolor. Pero llorar es muy sano, más allá de que cuando lo hagas te sientas débil, frágil y vulnerable, la realidad es que tu corazón se libera como si lograses soltar ese nudo en el estómago.

Llorar es bueno, necesario y saludable. El problema surge cuando se llora con demasiada frecuencia. Eso es un síntoma de que algo está pasando en el mundo interior de la otra persona. Tal vez, puede sufrir algún tipo de depresión. En cualquier caso, debemos aprender a relacionarnos mejor con las emociones.

No sólo propias sino también con las ajenas. Por ello, cuando veamos a alguien llorar sólo debemos hacerle sentir que estamos allí, que le entendemos y que puede desahogarse. Nada más. No se trata de pretender solucionar los problemas del otro, sencillamente, porque tal vez no esté en nuestras manos. Y porque tampoco es saludable adoptar el rol de salvador por la vida.

En la vida existen momentos de todo tipo y tal vez, pases una mala racha. Más allá de esta cuestión, no dejes que el dolor te haga ser duro como una piedra. Es decir, no pierdas la sensibilidad de emocionarte, al igual que sonríes ante un momento de alegría y de ilusión. El mundo emocional del ser humano es muy complejo. El llanto es una reacción natural a determinadas vivencias. Pero además, la mayoría de las personas suelen llorar en la intimidad cuando están solas. Cuando lo necesites, pide ayuda, seguro que encuentras consuelo en un rostro amigo.