Gracias a la vida
Gracias es una palabra perfecta y sonora, sin embargo, a veces, se utiliza por puro protocolo en las relaciones personales sin sentirla de verdad. El agradecimiento interior está vinculado con la ilusión por disfrutar el presente y sentir el ahora, estar con los amigos, con la familia, y también, con uno mismo. Pero además, el agradecimiento es la base de la felicidad.

De hecho, el grado de felicidad también puede medirse por el nivel de agradecimiento que una persona tiene en su interior. Aquellas personas que son capaces de vivir conectadas con esta virtud tienen menor rencor, decepción y rabia dentro de sí mismas. En el otro lado de la balanza, se encuentran aquellos que no han perdonado. No pasa nada, a veces, sólo es cuestión de tiempo.

Gracias a la vida es una frase perfecta para empezar el día, abrir el corazón y observar la belleza por la ventana. Lo que se ve fuera no es más que una parte de todas las aventuras que te esperan. En la vida es positivo dar las gracias, por la amistad, el hogar, el trabajo, la familia, el bienestar, la formación… En general, por todo aquello que para ti sea importante (la escala de prioridades cambia en función de cada persona).

El pensamiento positivo te pone en movimiento hacia la esperanza. Por ello, el agradecimiento forma parte de ese optimismo inevitable que te ayuda a ver el vaso medio lleno en vez de vacío. Detrás del hecho de dar las gracias se esconden sentimientos más profundos como el amor o el cariño. Por ejemplo, cuando te enamoras de verdad y tienes la suerte de estar con la persona a la que quieres no puedes evitar sentir: “Gracias por existir”. La vida es bella, por ello, disfrútala cada día, y vívela como si cualquier instante pudiera ser el último.