Habilidades positivas para afrontar una conversación tensa
A lo largo de la rutina diaria existen muchas situaciones vividas en el trabajo, con la familia o con los amigos que pueden ser más tensas o incómodas. ¿Cómo superar con éxito este tipo de situaciones? En primer lugar, tomándolas con naturalidad. Existen personas que por pura inercia huyen de este tipo de situaciones, es decir, evitan el conflicto. De este modo, también se hunden ante el primer obstáculo porque las emociones que surgen en una conversación tensa les desbordan.

Por tanto, aprende a entrenarte a ti mismo para aprender a convivir con el conflicto. Sencillamente, porque un problema no es algo negativo, simplemente, es algo que forma parte de la vida: puede ser una frustración, una diferencia de opinión con otra persona… Lo mejor que puedes hacer para hablar con alguien es buscar el lugar adecuado y el momento oportuno. Hablar en casa siempre es una buena opción, sin embargo, también es posible buscar lugares tranquilos en la calle. Por ejemplo, es posible tomar un café en una cafetería que sea poco frecuentada. Por otro lado, también es posible dar un paseo por un parque tranquilo de la ciudad.

La escucha es muy importante a la hora de resolver una situación tensa. Es decir, no sólo tiene valor aquello que tú quieres decir, sino que también, tiene mucho peso aquello que quiere decirte la otra persona. Por otro lado, ten humildad a la hora de pedir disculpas por algo que le haya podido sentar mal. Evita plantear una discusión como una guerra, se trata de hablar para aclarar las cosas y que los dos miembros salgan ganando de una forma positiva y efectiva.

No pospongas la situación durante muchas semanas, cuando antes se supera el temor de dar la cara, mejor porque te liberas de la tensión que te produce arrastrar algo importante para ti.