Hábitos mentales que nos provocan ansiedad
Cuando sentimos ansiedad o angustia, buscamos las causas de las mismas fuera de nosotros. Es indudable que si tenemos problemas económicos, en el trabajo o con nuestra pareja, serán sin duda una fuente de ansiedad. Pero en muchas ocasiones, incluso si todo marcha razonablemente bien, continuamos sintiendo esa angustia, que nos acompaña a todas horas y que nos impide relajarnos.

Esto sucede porque, somos nosotros mismos quienes, sin darnos cuenta, nos provocamos dicha ansiedad, con hábitos o pensamientos cotidianos en los que apenas reparamos pero que son los que nos hacen sufrir angustia casi desde el momento en que nos despertamos por la mañana. Una vez que tomemos conciencia de cuáles son dichos hábitos, comprobaremos que nuestro nivel de ansiedad se reduce notablemente, incluso ante las situaciones más estresantes.

– Pensamientos negativos: Muchas veces son tan habituales en nosotros que apenas notamos que están asaltando nuestro cerebro uno detrás de otro, pero a consecuencia de ellos nuestro nivel de ansiedad se puede disparar de cero a cien en pocos segundos. Es necesario que seamos conscientes de qué es lo que nos decimos a nosotros mismos y cómo lo hacemos, la interpretación que les damos a los hechos y evitar buscar siempre la explicación negativa a aquello que nos ocurre.

– Mentalidad de víctima: Sentir que no tenemos ninguna capacidad para resolver los problemas que nos plantea la vida o que tenemos peor suerte que los demás o que siempre lo malo nos ocurre a nosotros es uno de los factores que más ansiedad nos pueden crear, porque nos dejan a merced del destino. En lugar de ello, tenemos que repetirnos a nosotros mismos que podemos controlar nuestra vida y que está en nuestra mano solucionar o la menos intentarlo, los problemas a los que debemos a hacer frente.