Hacer las paces con la vida
Las personas somos tan complejas que no sólo podemos estar enfadadas con otra persona sino también, con una entidad abstracta como la propia vida. Existen personas enfadadas con su destino por haber vivido una situación determinada o por tener una vida que no han elegido. Vivir en contra de tu propia esencia puede llevarte a negar quién eres.

Sin embargo, es muy importante aprender a vivir aceptando el transcurso de los acontecimientos, a tu familia y a ti mismo. Es agotador vivir en tensión interior por tener un enfado interno que solo puede curar aquel que se ha distanciado de su propia felicidad.

Escribe una historia de tu vida

La vida es una, sin embargo, existen múltiples lecturas de una misma existencia. Por tanto, intenta contarte una historia bonita a ti mismo sobre cómo ha sido tu vida. No se trata de engañarte sino de ser amable contigo. Puedes escribir en un folio en blanco una carta dirigida a un amigo imaginario al que le cuentas cómo ha sido la gran aventura de tu vida.

En los momentos trágicos o difíciles, intenta buscar algo que fuese bueno en esa fase. Por ejemplo, puede que descubrieras la compañía de un gran amigo que te apoyó mucho en una situación así.

Escribe tu carta con amor porque solo el cariño puede sanar las heridas más profundas del alma. Además, piensa que todo aquello que te hace sufrir ya ha pasado porque forma parte del ayer y ha llegado el momento de pasar página para curar las heridas.

Hacer las paces con la vida

Tu pasado te condiciona

Cuando estás enfadado con la vida, tu pasado te condiciona de una forma negativa porque te niegas a pasar página y a avanzar. Sin embargo, hoy es un día excelente para empezar desde cero. Guarda la carta que has escrito sobre tu vida dirigida a ese amigo imaginario, en un lugar que puedas releer con frecuencia.