Hacer terapia psicológica individual
La decisión de hacer una terapia psicológica no suele ser automática. El paciente suele valorar esta idea durante un tiempo antes de dar el paso. Por esta razón, buscar información sobre posibles profesionales de la salud emocional es un paso importante. Como paciente, puedes hablar directamente con tu médico de cabecera para pedirle asesoramiento. También puedes solicitar información en asociaciones de salud emocional o en el Colegio de Psicólogos.

Es aconsejable hablar con un profesional especializado es recomendable porque en muchos casos, el paciente se pregunta sobre cuál puede ser el método de ayuda más importante de acuerdo a sus circunstancias: terapia de grupo, asesoramiento filosófico, psiquiatra, distintos tipos de terapia psicológica…

Iniciar la terapia

Iniciar una terapia psicológica puede producir sensación de incertidumbre entre otras cosas, porque el vínculo con el terapeuta parte desde cero. Si te aporta confianza acudir acompañado por un familiar próximo en la primera sesión puedes hacerlo. Y en algunas de sesiones del proceso, también puedes pedirle a alguien que te acompañe hasta la puerta o que te espere a la salida de la sesión no como una forma de dependencia sino como un modo de hacer partícipe de tu proceso de superación personal a alguien que quieres.

Hacer terapia psicológica individual
En ocasiones, muchos pacientes posponen el momento de iniciar la terapia porque se sienten desbordados por aquello que les ocurre y les da pereza la simple idea de volver a relatar todo aquello que les ha ocurrido. Sin embargo, en el contexto de la consulta, la conversación fluye. Y además, todo aquello que se dice en cada sesión es totalmente confidencial.

Son muchas las problemáticas que pueden plantearse en el contexto de una terapia psicológica individual: problemas de estrés, vivir una etapa de estancamiento personal, dificultades para gestionar las emociones, exceso de timidez, dificultades de relaciones personales…

Hacer terapia psicológica individual

Por qué iniciar la terapia

En ocasiones, cuando un paciente acude a una terapia psicológica da el paso porque siente que no puede gestionar por sus propios medios su presente. Tiene cierta sensación de falta de control sobre el transcurso de los acontecimientos. Desde el punto de vista de la motivación, conviene puntualizar que el paciente experimenta tal bienestar al final de cada sesión gracias al proceso de mejora paulatino, que esta mejoría es la principal causa de motivación intrínseca.

El entorno terapéutico es un contexto de cuidado para el paciente. Es un contexto especialmente adecuado por sus características para la expresión de emociones, pensamientos y sentimientos sin ningún tipo de censura y negatividad. La palabra es vital en una terapia psicológica individual porque ayuda al paciente a reconstruir su mundo emocional poniendo en orden el puzle de su vida.

La vida no tiene un carácter estático y lineal sino que cualquier persona en algún momento puede experimentar un bloqueo ante el que necesita ayuda. El profesional utiliza técnicas específicas de acuerdo al método que guía el proceso con el fin de ayudar al paciente a resolver la problemática que le impide ser feliz en el presente. Conviene puntualizar que el objetivo de una terapia psicológica no es el que el paciente mire la vida de color de rosa sino que se parte del realismo de los problemas como parte de la existencia.

Para iniciar una terapia psicológica es importante que el paciente acuda por decisión propia a la terapia. Nadie puede ser ayudado si no se deja ayudar. Es decir, el verdadero agente de cambio a lo largo de una terapia es el paciente que se implica de forma activa en su propio proceso de autoconocimiento, superación personal y mundo emocional. Es recomendable darle naturalidad a este proceso.