Haz algo nuevo por primera vez
No importa la edad que tengas, todavía te queda mucho por descubrir y vivir si te permites salir de los márgenes de lo previsible. Haz algo nuevo por primera vez, algo que sea constructivo, gratificante y que te ayude a cuidarte. Te sentirás vivo cuando lo hagas, ganarás fortaleza mental al darte cuenta de que tu potencial va mucho más allá de los límites encorsetados de ideas limitantes.

Mensajes del tipo: “Yo ya tengo la vida hecha”, “No tengo edad para esto”, “Yo quiero estar tranquilo”. La realidad es que la edad no es una condición absoluta, por otra parte, nuestra vida se renueva constantemente (no es un libro cerrado) y la tranquilidad no es incompatible con el factor sorpresa.

Sentir la libertad de lo posible

Cuando hacemos algo nuevo por primera vez nos liberamos de prejuicios y estereotipos para darnos la oportunidad de vivir cosas que nunca hemos experimentado, soñar con realidades diferentes y crear nuevas vidas, nuevos espacios de desarrollo personal. Además, dar el paso de hacer algo nuevo por primera vez tiene mucho que ver con la superación de los miedos que nos hacen permanecer estancados ante el vértigo de lo desconocido.

Haz algo nuevo por primera vez
Cuando vamos conquistando el terreno a nuestros temores internos, vamos ampliando el horizonte de nuestra mente y de nuestro corazón. Sentimos que la vida fluye a nuestro favor cuando en primera persona nos convertimos en creadores de nuevas oportunidades. Nadie va a venir a rescatarnos del aburrimiento, ni de nuestra zona de confort. Somos nosotros los que debemos dar pasos.

Hacer algo por primera vez también te permite conectar con ese niño interior que está vivo en ti aunque esté adormecido por la presión de las responsabilidades, las ocupaciones y los “debería” que dejan tan poco espacio a la creatividad. Hacer algo por primera vez significa convertir el juego en un estilo de vida en donde no existe nada más importante que divertirse y disfrutar de la vida de una forma sana y responsable.

Descubrir nuevos talentos en ti

Haz algo nuevo por primera vez porque nunca sabes dónde puede llevarte esa primera vez. Qué talentos puedes descubrir en ti al haberte dado la oportunidad de experimentar sin ser experto en un campo en concreto. Es decir, sin condicionarte por el miedo al ridículo o a que el resultado de tu acción no sea perfecto.

La libertad fluye de verdad cuando superamos límites personales. Y como ya explicó Aristóteles, el verdadero conocimiento surge con la experiencia, un planteamiento que se opone al innatismo platónico.

Haz algo nuevo por primera vez
Si crees que te conoces tanto a ti mismo que ya no puedes sorprenderte, entonces, tienes una visión distorsionada de tu esencia. Las personas que se conocen bien son conscientes de todo aquello que les queda por descubrir en su interior. Ya que además, cambiamos más con las experiencias personales que dejan una impronta en nuestra alma que con el factor edad. Y sin embargo, vivimos en una sociedad en la que parece que lo realmente determinante es la edad.

Ojalá en algún momento de tu vida sientas mariposas en el estómago y flotes de felicidad, no por amor romántico sino por estar enamorado de tu vida. Ojalá que la vida te sorprenda y te regale muchas primeras veces, pero para que eso ocurra, tienes que estar receptivo hacia tu felicidad.

Concreta tu propósito

Para finalizar y llevar este artículo a la parte práctica me gustaría proponerte que concretes qué propósito vas a disfrutar por primera vez durante este mes. No tiene por qué ser algo extraordinario sino algo sencillo y cotidiano. La vida es un baile cuya banda sonora va cambiando. Sin embargo, algunas personas son verdaderamente libres porque descubren que la música de la alegría está en su interior.