Hemisferios cerebrales
Nuestro cerebro está dividido en dos hemisferios cerebrales y cada uno de ellos está especializado en un conjunto diferente de funciones, para permitirnos realizar con efectividad todas las tareas que desempeñados a lo largo del día.

Sin embargo, los dos hemisferios no tienen la misma influencia sobre nosotros ya que todos tenemos un hemisferio dominante. Debido a que existe una relación invertida entre los hemisferios y nuestro cuerpo, el hemisferio derecho se encarga de coordinar la parte izquierda del cuerpo y el hemisferio izquierdo de la derecha. Dependiendo de cuál sea nuestro hemisferio dominante, seremos diestros (el hemisferio dominante es el izquierdo) o zurdos (el hemisferio dominante es el derecho).

Sin embargo, esta diferenciación no significa que ambos hemisferios actúen de forma independiente, ya que están unidos por un haz de fibras nerviosas denominado cuerpo calloso que es el que permite la comunicación entre ambos hemisferios.

El hemisferio derecho está relacionado con la expresión no verbal y es donde se ubican la orientación espacial, las emociones, la intuición, la capacidad de reconocer rostros y melodías, etc. Este hemisferio utiliza las imágenes para elaborar pensamientos y recuerdos. Este hemisferio es el dominante en las personas creativas que tienen mucha imaginación.

El hemisferio izquierdo es el dominante en la mayoría de los individuos y parece la mitad más complicada, ya que en ella está localizada la capacidad verbal. También tiene otras funciones como la capacidad de análisis, la capacidad de razonar, resolver problemas numéricos, etc.

Lo ideal para explotar todas las capacidades que nos ofrece nuestro cerebro es equilibrar el funcionamiento de los dos hemisferios, trabajando las funciones correspondientes al hemisferio que no es dominante en nosotros. También podemos realizar una serie de actividades destinadas a activar el funcionamiento de los dos hemisferios cerebrales al mismo tiempo. Estas actividades son trabajar con música, recitar poesía, cantar, escribir, ejercicios de gimnasia cerebral o bailar.