Hijos de padres narcisistas
Quienes padecen un trastorno narcisista de la personalidad son personas egoístas y que no son capaces de empatizar con los sentimientos de los demás. Necesitan ser siempre protagonistas principales y ser el centro de atención, despreciando las necesidades y los deseos de los demás. Son manipuladores para lograr lo que quieren y no pueden reconocer otros méritos que no sean los suyos.

Si quien padece un trastorno narcisista es padre o madre, todas estas conductas se suelen centrar en los hijos, lo que va a influir negativamente en el desarrollo de la personalidad de estos, ya que se verá marcado por el trastorno sufrido por sus padres.

El padre o la madre narcisista parte de la base de que sus hijos tienen que satisfacer sus deseos y expectativas y será incapaz de anteponer en algún momento las necesidades de sus hijos a las suyas propias. Muy al contrario, cuando el hijo o hija exprese algún deseo o necesidad, será duramente reprobado. Por ello el hijo, incluso cuando sea adulto, tendrá dificultades en identificar cuáles son sus deseos y necesidades y sentirá que no tiene derecho a expresarlos y menos aún a satisfacerlos, porque ello le generará un gran sentimiento de culpa.

Debido a las características de este trastorno, los padres no serán capaces de satisfacer las necesidades emocionales del niño, sino que esperan en todo momento que el hijo satisfaga las suyas y, como el niño no será capaz de hacerlo, será tachado de malo, vago, egoísta, etc. Haciéndole sentir una persona defectuosa y culpable.

Por ello, cuando crezca, encontrará gran dificultad en ser asertivo, tendrá una necesidad absoluta de gustar a los demás y necesitará en todo momento que los otros aprueben lo que el hace. Los padres no le han dado los instrumentos necesarios para valorar objetivamente su conducta, y por ello dependerá de la valoración de los demás.