Ideas delirantes
Existen determinadas enfermedades mentales, como la esquizofrenia, en las que el principal síntoma es que el sujeto presenta ideas delirantes, es decir, ideas que no tienen ninguna base real y que son imposibles pero que para el sujeto tienen una certeza absoluta, ya que, incluso aunque al paciente se le demuestre objetivamente que estas ideas no son ciertas o no tienen ninguna base real, éste no es capaz de modificarlas, llegando a convertirse en el eje de su vida.

Las ideas delirantes pueden tener contenidos muy diferentes, pero entre los más habituales se encuentran los siguientes:

– De Ruina: El sujeto está convencido de que toda su vida va a ser un cúmulo de desgracias.

– De culpa: Se siente culpable por cosas en las que su culpabilidad es imposible, como una epidemia, un terremoto, etc.

– De persecución: La persona está convencida de que la están siguiendo, observando, engañando o maltratando de algún modo. Son típicas de la esquizofrenia paranoide.

– De transmisión del pensamiento: Piensa que los demás pueden escuchar lo que él piensa o leerle el pensamiento.
– De inserción del pensamiento: Cree que las ideas que se le ocurren no son suyas, sino que un ente exterior las está imbuyendo en su pensamiento.

– Megalómanas o de grandeza: Creerse el rey del mundo, que puede volar, que es el hombre o la mujer con más capacidad de seducción del mundo…

– De celos: Se sienten engañados por todo el mundo, tanto por su pareja, sus amigos y sus familiares. Son comunes en el alcoholismo crónico y en sujetos paranoicos.

– De tipo erótico o erotomanía: es un delirio crónico en el que el enfermo creo que todos están pendientes de él porque se quieren acostar con él.