Ideas para superar el desánimo poco a poco
Uno de los síntomas de higiene mental es tener herramientas personales con las que reaccionar frente al desánimo que puede surgir ante una decepción, una dificultad o un deseo no cumplido. Para superar el desánimo es positivo mirar más allá de ese hecho concreto que es causa de dolor para poder visualizarlo con más perspectiva y ponerlo en su contexto. Si solo miramos la preocupación, su dimensión parece gigante. En cambio, si analizamos también el entorno personal, la óptica cambia. En muchas circunstancias de desánimo también es un signo de inteligencia emocional practicar el arte del desapego para dejar ir el motivo de una preocupación, es decir, para aceptar la realidad.

El desapego implica entender que tu valor no depende de conseguir ningún objetivo concreto sino que tu dignidad sigue siendo la misma al margen de los resultados externos de tus acciones.

Aumenta la comprensión hacia ti mismo

Conviene asumir de un modo natural las etapas de la vida, potenciando la comprensión con uno mismo en las situaciones de dolor y de tristeza. De lo contrario, el sufrimiento interno aumenta cada día más al compás de la culpa. Intenta rodearte de personas con energía positivas y sentido del humor que pueden contagiarte emociones agradables a través de su compañía.

El trabajo tiene un efecto terapéutico muy importante cuando una persona está desanimada si el motivo de su desánimo no tiene nada que ver con lo profesional. El trabajo es un medio de desarrollo personal, un ámbito de conquista de nuevas metas, una forma de entretenimiento que es gratificante para superar el desánimo al tener que mantener la concentración en las tareas cotidianas.

Busca distracciones

Si te sientes desanimado evita quedarte en casa toda la tarde. Sal a caminar, asiste a alguna conferencia o actividad cultural que se organice en tu ciudad. Si prefieres quedarte en casa puedes aprovechar tu tiempo cocinando, haciendo tareas de la casa y ordenando tu fondo de armario.