¿Cómo identificar la personalidad pesimista?
La tendencia hacia una actitud pesimista se muestra a través de un estado de ánimo frecuente marcado por la constante preocupación por los propios sentimientos. Es decir, el pesimista no solo se preocupa por los acontecimientos externos, sino que también da muchas vueltas en torno a su mundo emocional. Es decir, su reflexión en torno a la tristeza le lleva a un estado de mayor melancolía todavía.

El estado de ánimo pesimista se define por una mirada de la realidad. Una mirada que está marcada por la constante sensación de que falta algo en las condiciones de felicidad necesarias que estima el sujeto.

Características de la personalidad pesimista

De este modo, en el discurso interior del pesimista no falta una queja, una crítica, un nivel de insatisfacción alto o reproches hacia terceros. En realidad, el pesimismo es una forma de posición existencial cuando se torna crónico.

Desde el punto de vista de la autovaloración que la persona pesimista hace de sí misma tiende a mirarse desde la baja autoestima al considerarse víctima de las circunstancias externas en lugar de protagonista. Es decir, la persona pesimista sufre en exceso porque considera que no tiene capacidad para cambiar el curso de los acontecimientos o sentirse mejor respecto a una situación determinada.

¿Cómo identificar la personalidad pesimista?
La personalidad pesimista también tiende al dramatismo de magnificar los errores personales propios o ajenos. Son personas que tienen una alta sensibilidad, por esta razón, el pesimismo les hiere todavía más.
El pesimismo no solo es la consecuencia de una acción, es decir, el resultado de la valoración de un proyecto determinado. El pesimismo tiene tal peso en la vida del afectado que condiciona incluso su vida de una forma anticipada al predisponerse de un modo negativo y con baja confianza ante posibles nuevos proyectos.

Ante esta perspectiva, desde este miedo al fracaso, tiende a buscar la seguridad constante de una zona de confort en la que se siente cómodo incluso aunque sea infeliz en algunos aspectos. Una actitud habitual del pesimista es quejarse por un problema determinado, recibir consejos y posibles ideas de un buen amigo. Y sin embargo, el pesimista no observa como viable ninguna de esas opciones e incluso, llega a enfadarse por sentirse toalmente incomprendido.

¿Cómo identificar la personalidad pesimista?

El pesimismo no es innato

Eso no significa que una persona con tendencia al pesimismo sea siempre negativa. Al igual que alguien con tendencia al optimismo no observa siempre el vaso medio lleno. El pesimismo no es innato, por tanto, es posible hacer un cambio de mentalidad a través de una terapia. Por otra parte, existen distintos grados de pesimismo y también, etapas.

El pesimismo también tiene ciertos efectos positivos. Por ejemplo, una persona con esta mentalidad tiende a ser muy prudente antes de tomar una decisión, valora diferentes opciones y cuando da el paso lo hace con expectativas moderadas. Sin embargo, el punto negativo de la prudencia centrada en el pesimismo es que se alimenta del miedo al error. Y cualquier forma de miedo que condiciona la libertad es un freno en el desarrollo personal.