Ilusiones frente a realidades
La vida se dibuja en un círculo continuo de ilusiones y de realidades. A veces, en medio de la ilusión más absoluta aterrizas con la realidad más cruel. Esa realidad que te hace entrar en contacto con el aquí y con el ahora, es decir, que no te deja escapar y no te queda más remedio que aceptar el destino tal y como es. Más allá de que no te guste o más allá de que en medio de la ilusión te sintieras especiamente, bien.

¿Qué función tiene la ilusión en la vida? Al igual que la motivación, es un motor que te mueve por dentro, te hace estar más cerca de aquello que deseas de verdad, te da pistas acerca de lo que es verdaderamente importante para ti. La ilusión te hace vibrar y te aporta energía positiva en tu día a día. Pero en cambio, cuando la ilusión está completamente desvinculada del plano real también te puede llevar a sufrir mucho: en relación con el amor, por ejemplo, las personas que son enamoradizas al extremo sufren por esta cuestión. Incluso, dentro del plano profesional.

Encuentra el equilibrio en tu día a día para disfrutar con la realidad pero también, para palpar y sentir la ilusión. Por otra parte, aprende a ilusionarte con aquello que de verdad merece la pena y sea, en cierto modo, un objetivo alcanzable. No pongas todas tus expectativas en una meta que tienes un porcentaje muy bajo de posibilidades de poder consequir.

Existen personas que son tan pragmáticas y materialistas que han perdido la capacidad de ilusionarse incluso con las cosas más pequeñas. Pues bien, la ilusión rejuvenece el corazón como bien muestra el caso de aquellas personas mayores que volvieron a enamorarse de nuevo en su madurez y sienten de cerca el efecto de un latir acompasado con el otro.