Incapacidad para hablar de ti mismo
Seguro que en más de una ocasión has experimentado la sensación de encontrarte frente a una persona que es incapaz de hablar de sí misma, que no exterioriza sus sentimientos ni sus vivencias y siempre que habla, lo hace para contar algún hecho externo a sí misma o para contar alguna anécdota o asunto cotidiano. Por el contrario, en otros momentos también habrás conocido a personas con las que la conversación podría durar horas porque ambos tenéis muchas cosas que contaros de vuestra intimidad. Hablar de uno mismo con otra persona es necesario ya que así, también nos conocemos mejor, podemos obtener otra perspectiva de aquello que nos afecta y además, también nos concedemos el derecho de mostrarnos tal y como somos ante alguien que es especial ya sea en forma de amor o amistad.

La timidez no tiene nada que ver con la incapacidad para hablar de uno mismo. La timidez puede que suponga algún tipo de obstáculo a la hora de conocer gente nueva, sin embargo, una vez que una persona tímida toma algo de confianza se muestra totalmente confiada y tranquila ante el otro. De hecho, las personas tímidas suelen tener una gran capacidad de introspección y un mundo interior notable.

La incapacidad para hablar de uno mismo se convierte en un problema emocional en el seno de la pareja por ejemplo. Debemos aprender a exteriorizar aquello que nos sucede, tenemos que perder el miedo a hablar de nosotros mismos porque sólo así podremos aprender a vivir en contacto con la verdad y con la esperanza de entregar el corazón sin límites.

Por otra parte, hay personas que tienen un sentido de la fortaleza equivocado. Creen que nunca deben mostrar sus debilidades ni sentirse vulnerables. En sentido estricto, nunca se conceden el derecho de pedir ayuda a una tercera persona. Aprender a hablar de ti mismo, es decir, aprender a compartir tu mundo interior con los demás, te abrirá las puertas de la amistad verdadera y también del amor.