Inteligencia emocional para disfrutar en el trabajo
Las personas que disfrutan en su trabajo tienen una calidad de vida mejor que aquellas que se aburren en horario de oficina. Conviene recordar que la felicidad no sólo se vive en fin de semana sino que el ámbito profesional puede ser fuente de grandes satisfacciones. Pero esa felicidad no viene sola sino que es el trabajador quien tiene la responsabilidad de orientar su camino y tomar decisiones.

Filosofía positiva

En primer lugar, conviene tener una filosofía positiva de la vida para relativizar situaciones adversas. Existen personas que en la actualidad hacen un trabajo que es contrario a su vocación pero llevan la situación con dignidad al asumir que se trata de una situación temporal. Cuando algo en tu trabajo te haga sufrir piensa que nada es para siempre.

Del mismo modo, conviene recordar que no existe el trabajo ideal. Incluso el día en el que logres estar en ese trabajo que tanto habías soñado descubrirás que también tiene algún inconveniente. La clave reside en poner el foco de atención en todo lo positivo para que la balanza esté compensada.

Implícate en aquello que haces

Existe la posibilidad de asumir el rol pasivo en el trabajo al cumplir con las obligaciones y no dar más de uno mismo. Sin embargo, también puedes exigirte más al adoptar la actitud proactiva de aportar tus ideas, ayudar a tus compañeros, hacer cursos de formación… Cuanto más te implicas, mejor te sientes contigo mismo.

Inteligencia emocional para disfrutar en el trabajo

Disfruta del descanso

Disfruta del descanso en horario de oficina y aprovecha ese tiempo para charlar con tus compañeros, compartir bromas y reforzar los lazos de compañerismo de una forma distendida. Cuando te sientes integrado en un grupo todo fluye mucho mejor. Del mismo modo, en las grandes ciudades gana terreno el afterwork.

Si todavía no has encontrado tu trabajo ideal, entonces, sigue buscando.