Inteligencia emocional para mejorar tu relación de pareja
En el día a día de la rutina diaria hace falta mucha inteligencia emocional para convivir con un buen nivel de bienestar, para no quedarte estancado en los malos momentos, para no gastar tu energía en los errores ajenos y para poder tomarte a ti mismo como principio y fin de tu propio bienestar, de tu proceso de crecimiento personal y de tu felicidad. En la medida en que estás bien contigo mismo, también estás mejor con los demás. Esta es una de las leyes más repetidas en los libros de autoayuda, sin embargo, muchas personas no pueden llevarla del todo a la práctica porque están más acostumbradas a censurar los actos ajenos que los propios. ¿Cómo puedes mejorar tu relación de pareja con inteligencia emocional?

En primer lugar, escuchando las emociones. El gran problema de las emociones es que no son materiales, es decir, no se ven de la misma forma que un objeto corpóreo. Sin embargo, se sienten. Pero está claro que existen sensaciones que son confusas. En ese caso, date tiempo y no tengas prisa por clarificar tus sentimientos. En algún momento, sabrás qué te está pasando por dentro.

En segundo lugar, conviene tener una visión real de una pareja que atraviesa momentos buenos, malos y regulares. Nadie protagoniza una película de Hollywood en la vida real. Por ello, disfruta de los buenos momentos, y persevera en los malos, puesto que una crisis también es enriquecedora. Potencia la comunicación y el diálogo, concediéndote el derecho de tener tu propio espacio. Es decir, una pareja no tiene que contarse absolutamente todo puesto que no debes renunciar a parte de tu intimidad por el hecho de compartir tu vida con alguien. Cultiva la amistad también dentro de tu relación de pareja puesto que ser buenos amigos ayuda también a ser una mejor pareja.