Inteligencia emocional para tolerar la frustración
La frustración es una emoción amarga en tanto que muestra que algo no ha cumplido tus expectativas. Pero tolerar la frustración es un aprendizaje que debería comenzar a adquirirse en la niñez a través de la palabra no. Cuando los padres marcan a sus hijos ciertos límites, están enseñando filosofía vital: en la vida es imposible tenerlo todo.

Cómo relativizar la situación

Cuando una situación te produce cierto nivel de frustración está claro que el malestar pesa dentro de ti porque tenías un alto nivel de expectativas depositadas en ese deseo. Date un tiempo para asumir la información y después, seguir avanzando.

Mira hacia otra parte

La realidad es muy amplia y extensa, admite múltiples posibilidades. Si hay algo que te frustra y sigues mirando atento a esa realidad, sufres mucho más. Cambia el punto de atención de una forma consciente. Por ejemplo, si una persona no te hace caso a pesar de todos tus intentos de acercamiento, deja de tenerle en cuenta en tu día a día y céntrate en otras personas. Verás que la sensación de bienestar crece de inmediato.

Sé realista

Sé realista porque en la vida es imposible tenerlo todo. Tampoco te compares con otras personas porque no sabes el camino que han tenido que recorrer para llegar allí donde están. Alégrate por el bien ajeno.

Inteligencia emocional para tolerar la frustración

Escribe qué sientes

Escribe qué sientes y explica detalladamente qué te pasa para poder sacar fuera toda esa energía negativa a nivel interno. Una de las ventajas de convertir un diario en tu mejor amigo es que nadie más que tú, conoce qué te pasa y no te sientes juzgado por nadie.

La frustración es muy humana, por ello, conviene evitar cualquier sentimiento de culpa innecesario.