La brevedad de la vida y la fugacidad del tiempo
Existen temas universales como el de la fugacidad del tiempo o la brevedad de la vida. Sin duda, no es fácil hablar de esta cuestión sin implicarte en primera persona en algún momento en tanto que, evidentemente, la brevedad de la vida interfiere de forma directa en tu conciencia. Ante esta realidad algunas personas intentan huir. Para ello, pasan al extremo de intentar vivir cada minuto con un desenfreno absoluto. La brevedad de la vida muestra que somos temporales y limitados al aquí y al ahora. Además, también tenemos un futuro incierto.

La brevedad de la vida ha servido como fuente de inspiración para muchos poetas y muchos filósofos. Hoy día, la esperanza de vida ha aumentado de forma notable hasta el punto de que muchos ancianos superan la barrera de los 80 años de edad. Aún así, de forma contradictoria, muchos mayores tienen tal calidad de vida a esa edad que les cuesta hacerse a la idea de que su final, por pura lógica, está cerca.

El cuerpo y la mente evolucionan de forma totalmente diferente ante los meses y los años. Mientras que la piel se va arrugando, la mente parece que rejuvenece al compás de nuevas experiencias, ilusiones y alegrías que te ayudan a sentirte bien por dentro y por fuera. La brevedad de la vida y la fugacidad del tiempo son las leyes metafísicas que afectan de forma directa a la materia. A partir de ahí, surge la espiritualidad en relación con el ser humano.

Es decir, algunas personas apuestan por la idea de la inmortalidad del alma mientras que otras, se muestran escépticas ante esta posibilidad como fue el caso del filósofo francés, Sartre. Otros por el contrario, como Tomás de Aquino o el propio Platón intuyeron que la materia no agota todas las posibilidades cuando hablamos del hombre. ¿Qué opinas sobre esta cuestión?