La conexión entre emociones y recuerdos
La vida es tan larga que sin duda, incluso en caso de querer echar la vista al pasado para recordar cada detalle vivido, resultaría imposible para la propia mente. De hecho, nos resulta imposible recordar todos los detalles de un solo día. ¿Por qué entonces recordamos con tanta intensidad algunos momentos que han marcado nuestra vida? ¿Por qué existen momentos que dejan huella mientras que otros, que también pudieron ser importantes, pasan a un segundo plano en esa película de la vida?

Las emociones aportan intensidad a tu vida

Si analizas con objetividad esos grandes momentos que han marcado tu vida en positivo, te darás cuenta de que todos ellos están unidos por un factor común: fueron momentos de una gran emoción ya sea de sufrimiento o de alegría. El sentimiento aporta tales matices a una vivencia que por ello, es posible revivir ese sentimiento a través del recuerdo. Aunque también es verdad, nada se revive al cien por cien de una forma objetiva porque la mente también puede distorsionar la realidad.

La conexión entre emociones y recuerdos

Deja más huella lo negativo

Sin duda, a largo plazo, la mente tiene sus propios recursos para ser feliz y vivir. Por ello, con el paso del tiempo, recordamos con más facilidad los momentos positivos y bonitos. Sería una angustia vivir sometido a esos capítulos que pudieron dejar un sabor más amargo.

Sin embargo, la realidad es que son los capítulos difíciles, esos que siguen imborrables en la mente y que cuando te pones a revivirlos, en ocasiones, de una forma consciente, y en otras de una forma inconsciente, descubres que la herida sigue ahí, que se ha tapado pero no se ha cerrado del todo.

La felicidad también marca, sin embargo, cuando somos felices todo fluye, en cambio, en la tristeza, tenemos el desgaste que produce la lucha.