La crisis de los siete años en la pareja
El tiempo es un factor que condiciona todos los aspectos de la vida, también el amor. Mucho se ha dicho sobre la llamada crisis de los siete años. En realidad, el amor no es una ecuación matemática, es decir, no todas las parejas tienen que vivir el momento crítico en el mismo punto del camino. Pero lo que representa en esencia la crisis de los siete años es que solo las parejas que sean conscientes de que esa crisis se va a producir en algún momento, lograrán salvar su amor.

El amor después de siete años

Una crisis no es algo negativo puesto que en una fase de dudas es cuando la persona puede hacerse muchas preguntas y trabajar mucho más su relación. Cuando las cosas fluyen de una forma natural como en el enamoramiento, los enamorados sienten que no tienen que hacer grandes esfuerzos para que la relación funcione. Sin embargo, en la crisis de los siete años la perspectiva que cada uno tiene del otro y de su propia vida ha cambiado.

Los nervios y las mariposas en el estómago quedaron atrás dando lugar a una relación que en muchos casos, parece más amistosa que de pareja. Es decir, el sentimiento es más sereno y existe menos pasión y más rutina. No existe forma de cambiar esta realidad. Es literalmente imposible estar siempre en la fase de enamoramiento porque sería incluso agotador a nivel físico.

La crisis de los siete años en la pareja

Qué hacer en una situación así

En primer lugar, en un momento de crisis es vital que no analices la situación únicamente desde la perspectiva del ahora. Valora el conjunto de la relación y ten tu mente puesta en el futuro siendo consciente de que la crisis, va a terminar.

Toma la crisis de los siete años en la pareja como una oportunidad real de conocerte mejor a ti mismo y de conocer a tu pareja. Piensa en positivo y riega la planta del amor con cariño.