La falta de equilibrio en las relaciones
Las relaciones personales son una fuente de bienestar en tanto que suman nuevas ilusiones, energía positiva y vitalidad en la vida de aquel que comparte su destino en la compañía de los demás. Pero las relaciones personales también pueden ser foco de conflicto y frustración si tenemos en cuenta el caso de esas relaciones en las que no existe una igualdad. Por ejemplo, una persona puede sentirse cada vez más frustrada al tener la sensación de que da mucho más de lo que recibe.

Las relaciones personales no son matemáticas

En este tipo de situaciones, el mayor problema suele surgir de la actitud personal. Existen personas que suelen restar importancia a este tipo de hechos, creyendo que con el tiempo, todo irá mejorando. Sin embargo, el tiempo por sí mismo no soluciona nada. Y lo que ocurre es que aquello que en un principio no parecía tan importante, se convierte en una enorme losa cuando va pasando el tiempo. Algo que no solo ocurre en el enamoramiento sino también, en la amistad ya que el descubrimiento de una nueva amistad, también está marcado en sus inicios, por la sensación de perfección.

Sin embargo, conviene tener en cuenta que la falta de equilibrio en una relación no siempre se soluciona cortando el vínculo con esa persona. En ocasiones, simplemente, se trata de ajustar las expectativas a esa relación y también, de implicarte menos en la misma. Puede ocurrir que una persona se dé tanto que no deja espacio a la otra para que lo haga.

La falta de equilibrio en las relaciones

Escucha tu sentimiento interior

Las relaciones personales no son matemáticas, por tanto, también conviene ir más allá de los hechos puntuales para escuchar el sentimiento interior y todavía más importante, para focalizar las relaciones personales en las virtudes de cada uno. De lo contrario, al poner la atención en los defectos, surge la insatisfacción crónica.