La fuerza de voluntad femenina
La fuerza de voluntad no entiende de género, es decir, es propia de hombres y mujeres. Ellos y ellas hacen un gran esfuerzo cada día por llegar a todo y crecer como personas. Sin embargo, la lucha de la mujer a nivel histórico es más latente teniendo en cuenta que en cuestión de décadas, el avance social femenino ha sido notable. Durante siglos, ellas fueron las encargadas de cuidar de la casa y de atender a los hijos mientras que en el siglo XXI el talento femenino es un valor en alza, tanto que en las universidades hay mayor número de alumnas que de alumnos. Pero todavía queda mucho camino por avanzar, en tanto que los puestos de poder, todavía quedan más relagados a los hombres.

El amor de madre

La voluntad femenina queda de manifiesto en su máxima expresión en el rol de madre. Es decir, cualquier mujer que es madre descubre el amor sin límites y desinteresado una vez que tiene a su bebé en brazos. A partir de allí, surge un nexo que es para siempre y que no se rompe nunca.

El amor de una madre es el más fuerte, por ello, también se nota mucho su ausencia. Las madres otorgan a sus hijos prioridad, incluso, por delante de sí mismas. Hacen verdaderos esfuerzos por conciliar trabajo y familia, y muchas veces, conviven con la culpa de no poder estar todo lo que quisieran con sus hijos.

La fuerza de voluntad femenina

La inteligencia emocional femenina

A nivel histórico, por una cuestión cultural, ellas han estado mucho más conectadas con sus emociones que ellos. A una mujer le cuesta menos mirar dentro de sí misma, de hecho, las conversaciones entre amigas, muestran esa vertiente emocional tan desarrollada en la mujer. Los hombres, durante siglos, se han visto relegados a asumir el rol de la fortaleza, un rol que estaba asociado con la idea de no llorar.