La ilusión de aquello que está por venir
Es verdad que lo más importante de la vida es el presente, pero también es cierto que el mañana es un horizonte de esperanza en el corazón humano. Un horizonte hacia el que nos podemos predisponer desde el dolor o desde la ilusión. La segunda opción es, sin duda, más importante a nivel de inteligencia emocional. Tener ilusión por conseguir nuevos retos, conocer nuevos lugares, descubrir nuevas personas, sumar más amigos, e incluso, conocerte mejor a ti mismo.

En ocasiones, tenemos que hacer un esfuerzo doble por ilusionarnos en medio de la rutina cotidiana pero eso no significa que sea imposible. Siempre nos queda un corazón que se renueva en cada latido. Anímate a pintar un universo interior lleno de colores para poder encarar la vida desde la fuerza de ser tú mismo.

Cerrar unas puertas para abrir otras

La metáfora de las puertas refleja la esencia de la propia vida. A veces, necesitamos cerrar unas puertas para poder abrir otras. Si nos quedamos siempre mirando a aquello que dejamos atrás, entonces, nunca podemos disfrutar aquello que está por venir. Deja de pensar en lo que pierdes o en lo que has perdido para ilusionarte con aquello que llegará y que seguro que te sorprende si dejas de colocarte en la posición vital equivocada.

La ilusión de aquello que está por venir

Fantasmas de la ilusión

Las personas somos tan complejas a nivel emocional que los seres humanos también tenmos que convivir con muchos fantasmas que pueden minimizar el impacto de una ilusión. El miedo a que algo salga mal, el temor a sufrir, el deseo de querer acertar siempre…

Si nos dejamos llevar por el miedo, entonces, nunca abriremos ninguna puerta nueva. En cambio, si queremos avanzar y crecer, tenemos que pasar página.