La introspección, un método de autoconocimiento
Estamos acostumbrados a observar el mundo que nos rodea, a analizar los comportamientos de los demás, sin embargo, nos cuesta mucho mirar dentro de nosotros mismo. Tal vez, porque se trata de una forma de observación diferente que implica una capacidad de profundidad importante.

Mirar dentro de uno mismo es la única forma de poder responder a preguntas tan importantes como si eres feliz, o qué te gustaría hacer con tu presente. Detrás de estas preguntas existe un gran afán de superación personal y muchas ganas de crecer y mejorar cada día. Es decir, ante la vida puedes adoptar un rol activo o pasivo e indiferente, colocándote en la posición de mero espectador de tu propia historia.

La felicidad como tal solo está al alcance de aquellos que se implican y apuestan por el cambio. Mirar dentro de uno mismo, a veces, asusta porque te da miedo la verdad que puedas descubrir. Además, este proceso de reflexión no es inmediato. Por ejemplo, en un momento de crisis vital necesitas de mucho tiempo de pensar y también de sentir. Este proceso de superación de una crisis vital queda de manifiesto en la historia protagonizada por Javier Bardem y Julia Roberts en la película Come reza ama.

Buscar el silencio te ayudará a centrarte en ti mismo. Por ejemplo, puedes buscar un espacio en el que te sientas tranquilo. El contacto con la naturaleza favorece el autodescubrimiento. Del mismo modo, una amistad verdadera también puede ayudarte mucho puesto que el contacto de alma a alma es excelente para poder exteriorizar los miedos, las dudas y las inquietudes que cualquier persona siente en algún momento de su vida. De hecho, el mayor reto del ser humano se basa precisamente en superar el temor de forma constante para entrar en contacto con la libertad del alma.