La ira acumulada produce dolor
La ira acumulada produce dolor en el corazón, es como una fisura interna que nos bloquea e impide que veamos la realidad tal y como es. La subjetividad humana siempre es evidente, pero todavía lo es más bajo la perspectiva de la acumulación del rencor. Uno de los puntos más importantes para sanar la ira es aceptar las imperfecciones humanas como una realidad inevitable, por mucho que duelan.

Los amigos más cercanos y la familia también producen decepciones ya que el cariño no nos convierte en seres perfectos si se entiende dicha perfección como la virtud de no cometer un solo fallo. ¿Cómo soltar la ira acumulada?

Empezar a hablar

Cuando una persona siente que la ira le desborda también es porque tiene mucho que decir que ha guardado en su interior. En ese caso, es muy importante comenzar a expresar esos pensamientos e intentar expresarlos de un modo constructivo estableciendo puentes de comunicación con el otro (en el caso de que la causa de ira tenga que ver con una relación interpersonal).

Simplifica los problemas comprendiendo que aumentan cuando te encierras en el círculo vicioso de recrearte en estas vivencias. El dolor no es un hecho personal sino universal, es propio de la existencia humana. En muchas situaciones, el perdón cuesta.

La ira acumulada produce dolor

Merece la pena perdonar

Sin embargo, en la mayoría de los casos es el paso necesario para abrir la puerta del alma. Una puerta que se cierra cuando permanece inamovible por la fuerza de esa ira acumulada que no te deja ver más allá de ti mismo y de tus circunstancias.

En toda historia que vivimos con otra persona hay otra relectura. La que tiene el otro. Y en muchos casos, ambas interpretaciones no son coincidentes. Por esta razón, es saludable hacer un esfuerzo por crear puentes en lugar de levantar muros.