La letra g: personalidad y sexualidad
Como ya sabemos, nuestro modo de escribir nos puede revelar mucho sobre nuestra personalidad, pero no es la única información que nos puede proporcionar la caligrafía, ya que existen otras letras que nos permiten conocer otros aspectos de nuestra forma de ser. Este es el caso, por ejemplo de la letra g minúscula, que nos puede revelar cómo vivimos nuestra sexualidad.

Para determinar esto, nos tendremos que fijar en cómo escribimos lo que se denomina la “jamba” de la letra, es decir, los trazos descendentes de, en este caso, la letra g y otras como la j, la q o la p. Estas jambas hacen referencia a las acciones físicas, el materialismo y la sexualidad.

Si la jamba de la g es muy pequeña, la persona que así la dibuja es tímida e inhibida en lo que a la sexualidad se refiere. Suele darse también en personas que tienen poca o ninguna fantasía erótica.

Si, por el contrario, es muy redondeada e hinchada, refleja una gran fantasía erótica, y gran curiosidad por los temas sexuales, e incluso pornográficos. Quien así la traza, no sólo es una persona muy sexual, sino también muy sensual.

Si la jamba es muy larga y delgada, indicará que los intereses materiales son mucho más importantes para la persona que los ideales.

Si está inacabada, es decir, no se cierra del todo, suele indicar inmadurez sexual y dificultades para proporcionar placer al otro.

Trazar una jamba en forma triangular significa que la persona indica represión sexual, que puede ser tanto desde el punto de vista físico como psicológico.

Si la jamba presenta la forma de un óvalo abierto indica dinamismo y sentido práctico en el terreno sexual. Suele darse en personas que no tienen problemas en hablar de sexo con su pareja, compartir sus fantasías y expresar lo que desea.