La libertad condicionada
La libertad es una cualidad única del ser humano. Cualidad que surge del conocimiento y de la voluntad. Por una parte, a nivel mental, la persona tiene la capacidad de conocer información sobre diferentes alternativas posibles. Sin embargo, en el plano de la acción, la voluntad escoge una de esas opciones para realizarla de una forma concreta y material. ¿Existe la libertad absoluta en el ser humano?

La realidad es que no. Porque la persona tiene una realidad creada, es decir, cualquier persona es limitada, por esta razón, su libertad también lo es. Por ejemplo, nadie puede ir más allá de su propia realidad mortal. La libertad existe, es decir, es un bien que puedes disfrutar y gozar día a día. De hecho, no debes renunciar a él como suele suceder, por ejemplo, en el caso de aquellas personas que terminan inmersas en el seno de una relación dependiente al extremo.

La libertad además, también está condicionada al lugar en el que has nacido. En definitiva, cada persona bebe de las fuentes y de los valores de su cultura. Incluso, la educación que has recibido de niño te marca mucho el resto de la vida. Por supuesto, la situación económica también influye en cierto modo en la libertad. Por ejemplo, por mucho que te gustaría comprarte una casa lujosa, puede que no puedas porque tu sueldo no te lo permite.

Todos estos ejemplos nos muestran que la libertad existe pero no de una forma absoluta sino limitada por algunas condiciones. Por supuesto, lo más importante es que en tu día a día intentes poner en práctica la libertad interior. Sócrates afirmaba que nadie puede robarte tu libertad intrínseca. Por ello, intenta ser valiente a la hora de actuar. Y es que, más allá de la libertad, muchas personas evitan dar ciertos pasos por miedo. El miedo es contrario al hecho de poder ser libre de verdad.