La magia de vivir el momento presente
¿Por qué brota una sensación de plenitud máxima cuando una persona vive el presente? Porque además de que el ahora es el tiempo más importante en la vida de una persona se produce la paradoja de que en muchos casos, este tiempo es disfrutado a medias. Existen personas que están más acostumbradas a planificar su futuro o a añorar el pasado que a estar, simplemente, conectadas con el poder de este instante.

Aceptar la esencia de la vida

Por otra parte, tener la sensación al llegar el final de una jornada de que has vivido de un modo consciente durante ese día, poniendo atención a lo verdaderamente importante, también aporta una percepción luminosa de la realidad. La esencia de la vida es la caducidad de tiempo, por ello, tener la capacidad de vivir poniendo atención en el ahora es un aprendizaje necesario para no ir a contracorriente de la esencia de las cosas. Querer modificar el pasado o saber exactamente qué es lo que ocurrirá mañana son dos imposibles en los que con frecuencia, puede tropezar la mente humana.

La magia de vivir el momento presente

Estar, pensar y sentir

Cuando el plano del “estar”, el “pensar” y el “sentir” conectan entre sí formando una línea acompasada con este instante, entonces, la felicidad también adquiere unos matices distintos. Al vivir en el ahora te sientes mejor porque conectas con tu verdadera naturaleza humana.

Pero además, también ganas control sobre tu propia vida al posicionarte en el plano de lo real y no en el de las hipótesis (futuro) o en el de los recuerdos (el pasado). La sensación de que el tiempo pasa rápido es muy humana, sin embargo, pasa más rápido todavía cuando desconectas del ahora.