La monotonía interior
La sensación de monotonía aporta un peso casi dramático a la existencia cuando se afronta durante mucho tiempo. Se tiene la sensación de no encontrar un lugar concreto en el mundo, de esperar casi un milagro y de no saber qué hacer para salir de un callejón sin salida llamado rutina. Una rutina en la que nada tiene un color diferente y en la que los días se suceden como si fuesen nada. ¿Cómo puedes romper tu estado negativo interior?

En primer lugar, analizando qué hay detrás de ese sentimiento, es decir, qué te ha pasado exactamente para terminar sumido en esta forma de tristeza interior. Por otra parte, leer libros de autoayuda puede resultarte de gran utilidad, sencillamente, porque estás en un momento de tu vida en el que necesitas empaparte a nivel externo de energía positiva, de mensajes positivos y esperanzadores, de frases que te sirvan de impulso para crecer.

La monotonía puede servirte de trampolín para adoptar una actitud más activa ante la vida. Toma las riendas de tu destino desde este instante para llegar allí donde te gustaría estar dentro de unos años. Las emociones te aportan información sobre ti mismo y sobre tu felicidad, por ello, el peso de la monotonía puede ayudarte a la hora de orientarte para tomar una dirección diferente. Toma impulso, respira profundamente, e intenta mirar más allá del dolor que hay en ti.

Alguien también puede caer en el peso de la monotonía ante la señal de vacío que surge de creer que cualquier tiempo pasado fue mejor. En realidad, no hay nada mejor que el ahora. Por tanto, no desperdicies este instante por el ayer. La monotonía interior no se combate por el simple hecho de hacer cosas diferentes sino por tener una actitud distinta. ¿Alguna vez has sentido que cada día es idéntico al anterior?