La necesidad de soledad después de una ruptura
La soledad es una necesidad psicológica después de una ruptura ya que después de un tiempo compartido en pareja y tras haber vivido una historia en común, llega el momento de comenzar una nueva etapa.

Y es muy difícil sentar las bases de una nueva relación a partir de una ruptura inmediata ya que en realidad, lo que se necesita es un tiempo de soledad para reflexionar sobre qué pudo pasar, cuáles son las expectativas presentes, respirar el silencio, potenciar el tiempo entre amigos y romper el contacto con el ex.

Tiempo de calma y serenidad

Algo que suele ocurrir cuando una persona inicia una relación después de haber roto una historia previa es que establece comparaciones constantes entre su nueva pareja y el ex. Puede ocurrir tanto que el amor pasado siga muy presente en la historia como que, al vivir esta nueva relación como una especie de salvavidas, el enamorado idealice al extremo a su nueva pareja.

El inicio de un nuevo noviazgo representa unas preguntas para las que la persona puede que no se sienta preparada. Y el nivel de incertidumbre de futuro rompe con la calma necesaria de presente.

La necesidad de soledad después de una ruptura

Incrementar el autoconocimiento

Una ruptura no se asimila por el simple hecho de haber tomado la decisión de romper (incluso cuando la ruptura de produce de mutuo acuerdo). Sino que el adiós se supera cuando realmente, en el interior del protagonista, surge un desapego hacia ese amor que pasa de ser presente a pasado. Y este proceso de superación que es gradual solo se asimila al compás del paso del tiempo.

La soledad también incrementa el autoconocimiento que te permite descubrir quién eres, recordando que tu valor es ajeno al hecho de tener o no una relación. Además, al no respetar el tiempo de soledad también es posible repetir errores como consecuencia de la prisa.