La negación como mecanismo de defensa
En muchas ocasiones nos encontramos con personas que, aunque es perfectamente claro que están atravesando por una situación difícil o que tienen un problema con una sustancia adictiva, cuando intentamos comentar dicho problema para encontrar una solución al mismo, nos responden siempre negando la existencia de dicho problema o quitándole importancia, aunque esté causando estragos en su vida personal o profesional.

Esta conducta se denomina negación, y se da cuando el sujeto rechaza aspectos de su vida o su entorno que le resultan desagradables. Dado que no sabe como gestionar el conflicto al que se enfrenta, niega aspectos de la realidad que son perfectamente manifiestos para los demás, como si el sujeto llevara una venda en los ojos que le impidiera ver lo que los demás sí ven.

El sujeto puede expresar la negación de diferentes formas:

Negando la realidad, sobre todo si le causa miedo, alardeando incluso de su fortaleza y negando la existencia de dicho sentimiento.

- Olvidando hechos o datos relativos a la situación que supone un conflicto para él, con lo cual no le es posible aceptarlo.

Desmintiendo pensamientos o sentimientos que antes ha comunicado en torno al hecho. No se trata de una mentira consciente, sino que el sujeto necesita que lo que expresa corresponda a la realidad que él desea. Esto se da si un individuo expresa su preocupación en torno a un hecho y cuando se le pregunta por esa preocupación niega haberlo dicho, o afirma que se trata de un matiz o le quita importancia. De este modo niega la existencia del problema y no se tiene que enfrentar a él.

Reaccionando a la defensiva cuando le llega una información que contraría sus ideas, llegando incluso a mostrar agresividad si vive en una gran situación de estrés.