La pirámide de Maslow aplicada a las necesidades emocionales en el trabajo
El ser humano tiene unas necesidades que en caso de no ser cubiertas, surge la insatisfacción y el sufrimiento. Sin embargo, existen momentos de la vida en los que una persona puede sentir que tiene grandes vacíos internos. El trabajo es uno de esos entornos en donde puede brotar lo mejor de uno mismo o por el contrario, el trabajador puede sentirse triste, frustrado y enfadado. La pirámide de Maslow aplicada al trabajo muestra que existen cinco necesidades muy importantes que cubrir en todo trabajador: la primera necesidad es la de sobrevivir. Es decir, la de poder seguir adelante a pesar de que muchas personas, asocian la empresa con la idea de Hobbes: “El hombre es un lobo para el hombre”. O lo que es lo mismo, en el trabajo existen personas que hacen cualquier cosa por ascender incluso, de forma poco ética y ponen la zancadilla a un compañero.

Otra necesidad básica en el trabajo es la de seguridad. Esta seguridad puede verse desde un doble punto de vista. Por una parte, la seguridad que siente el trabajador cuando tiene un contrato de larga duración y ya sabe que tiene un futuro garantizado. Y también, la seguridad que se necesita al trabajar en un lugar sin ningún tipo de riesgo para la salud.

La necesidad de pertenencia es fundamental para un trabajador. De ahí que en la actualidad, tenga tanto peso la idea del equipo. En un equipo todos sus miembros saben que son importantes y que aportan algo bueno. La estima también está vinculada con el reconocimiento y con las caricias positivas. De esta forma, la autoestima individual también se alimenta. Para finalizar, en el trabajo, todo ser humano tiene una necesidad muy importante: la autorrealización. Es decir, es necesario que una persona encuentre un sentido profundo a la labor que realiza cada día en la oficina.