La poesía, un vehículo de expresión emocional
La escritura es una herramienta muy poderosa que favorece la introspección, la expresión de sentimientos y la comunicación con uno mismo. Pero por supuesto, también existen diferentes formas de escritura. Por ejemplo, puedes escribir a modo de diario tus conclusiones de cada jornada, los momentos positivos a lo largo del día y las vivencias inolvidables. Pero existe otro arte excelente para la expresión emocional: la poesía.

Cultiva el poeta que hay en ti

La poesía es un arte muy profundo, y un talento que tienen aquellas personas que han pasado a la historia por sus versos. Si te pones como meta llegar a imitar a Antonio Machado, entonces, te bloqueas tú mismo al ponerte una meta tan alta.

Anímate a jugar con las palabras, déjate llevar por el corazón, busca un momento de tranquilidad para escribir, y toma como punto de inspiración tu mundo interior: te darás cuenta de que poco a poco, la estructura de tu poema empieza a fluir y sientes esa catarsis de la liberación emocional dentro de ti.

La poesía no existiría sin emociones de tal forma que por eso es posible sentir una empatía tan desarrollada con el autor de un poema que ha puesto su corazón en él. La voz a ti debida de Pedro Salinas, es un claro ejemplo de expresión emocional.

La poesía, un vehículo de expresión emocional

La poesía es curativa

La poesía es curativa, especialmente, para quienes disfrutan escribiendo. Hoy día, se imparten cursos sobre talleres de poesía en diferentes ciudades. Este tipo de plan cultural, sirve también para conocer personas con las que poder compartir una afición que en el fondo, es tan íntima porque la poesía toca el alma de cerca.

La escritura también se mejora a través de la técnica, es decir, mediante la práctica y la experiencia mejoras tu capacidad poética. Pero el primer paso es superar el miedo al ridículo, ese miedo a hacerlo mal que está en la raíz de los fracasos humanos. El verdadero error es no intentarlo.