La primera consulta con el psicólogo
Muchas personas no se deciden a ir a la consulta del psicólogo porque no saben muy bien lo que se van a encontrar, qué hacer o cómo actuar ante él. También existe el miedo a que les juzgue, a no saber cómo comportarse o a cuál va a ser el resultado de la primera sesión. En la mayoría de los casos, sin embargo, resulta mucho más sencillo de lo que habíamos pensado.

Lo primero que debemos tener en cuenta es que debemos ser sinceros y hablar abiertamente con el terapeuta. Ellos, al igual que cualquier otro médico, están obligados al secreto profesional, pro lo que no debemos temer que nada de lo que digamos en la consulta salga de la misma.

En la primera cita el psicólogo nos pedirá que le expliquemos qué es lo que nos ha llevado a su consulta y por qué, lo que ayudará al terapeuta a hacerse una idea de cuál es nuestro problema y de cómo solucionarlo.

Nos hará preguntas sobre nosotros y el entorno en el que se desarrolla nuestra vida (familiar, profesional, etc.) y puede que nos haga preguntas sobre nuestra infancia y normalmente al final de la sesión hará una pequeña reflexión sobre lo que se ha dicho en la misma.

A lo largo de la sesión, el psicólogos o psiquiatra dialogará con nosotros, haciéndonos las preguntas que creen convenientes para centrar ciertos temas o aspectos que consideran importantes, etc.

Aunque no se puede hacer un diagnóstico en la primera sesión, el profesional nos indicará su opinión sobre el caso y la terapia que nos propone, si cree necesaria medicación (en caso de que sea un psiquiatra) y cuáles serán los objetivos de la terapia. En este punto podemos hacer todas las preguntas que deseemos, tanto sobre la terapia como sobre el desarrollo de las sesiones o sobre nuestro caso.