Qué es la psicología preventiva
La psicología no es una herramienta que únicamente actúa a modo de diagnóstico ante un conflicto emocional. La psicología, como disciplina de salud es mucho más. Así como la geriatría potencia la salud desde el punto de vista de la prevención para fomentar la autonomía de los mayores, del mismo modo, la verdadera labor de la psicología es el fortalecimiento de la resiliencia personal a través de consejos de higiene mental que son básicos, a modo de prevención. Un ejemplo de estas herramientas de prevención son los contenidos que muchos psicólogos publican en su blog de empresa.

Del mismo modo, la psicología preventiva es aquella rama que se encarga de identificar y potenciar los comportamientos sanos en la sociedad. Por ejemplo, en el campo de la salud social, la psicología preventiva promueve medidas para reducir el estrés que es uno de los grandes enemigos del bienestar físico y mental.

El cuidado de la salud mental

La psicología preventiva también recuerda que la salud es un concepto integral, por tanto, el bienestar de una persona no solo depende de su pleno estado de forma física sino también, de su situación emocional.

El principal foco de sufrimiento del ser humano está vinculado con actitudes y comportamientos. Un cambio en un pensamiento, una modificación en una rutina, puede ser determinante para incrementar los niveles de bienestar y evitar el agravamiento del estado de ánimo. De todo ello nos hace tomar conciencia la psicología preventiva.

Qué es la psicología preventiva
La prevención es vital en muchas circunstancias. Por ejemplo, puede ser clave para que la tristeza por la muerte de un ser querido no derive en una depresión. La psicología preventiva puede estar orientada a objetivos distintos, todos ellos enmarcados en el plano de la salud. Por ejemplo, existen programas de prevención del consumo de drogas.

Del mismo modo, la psicología preventiva también se da la mano con la educación puesto que facilita el aprendizaje de herramientas de autocuidado básicas para la sociedad. En la actualidad, por ejemplo, todos somos conscientes de lo beneficioso que es caminar para poner cuerpo y mente en forma. Por tanto, el deporte también tiene una función de psicología preventiva.

Del mismo modo, en la actualidad, se desarrollan programas de apoyo sobre cuidar al cuidador, para mejorar el bienestar de aquellas personas que tienen un familiar dependiente a su cargo.

Qué es la psicología preventiva

Atender los primeros síntomas

Los centros de psicología preventiva también desarrollan diagnósticos adecuados ante síntomas leves, con el fin de evitar un agravamiento de la situación. Del mismo, tratar un trastorno en su fase inicial, también mejora la calidad de vida del enfermo. La psicología preventiva establece objetivos cotidianos, como por ejemplo, fortalecimiento de la autoestima, gestión eficaz del tiempo, desarrollo de las habilidades sociales, desarrollo de técnicas de relajación, la risa como terapia, el amor sano en las relaciones de pareja, hábitos saludables para reducir la ansiedad. La prevención también se lleva a cabo en el ámbito de la empresa a través del desarrollo de iniciativas que mejoran la calidad de vida de los trabajadores en su jornada de trabajo.

Consejos de psicología preventiva

Realiza en torno a una hora de ejercicio diario, especialmente, si trabajas la mayor parte del tiempo sentado. Fomenta el ocio creativo de desarrollar tus aficiones y establecer espacios de libertad. Queda con tus amigos con frecuencia periódica puesto que los espacios de encuentro personal son clave para mejorar la salud.

Cuida tu alimentación y descanso diario. Establece unos horarios habituales en tu vida para tener un orden de rutinas.