La rebeldía en los adolescentes
La adolescencia es una etapa complicada tanto en la vida del adolescente como en la de sus padres. Los cambios físicos y psicológicos que se producen en esta edad que suponen la transición desde la infancia a la edad adulta suponen muchas veces la aparición de conflictos que dificultan en gran medida las relaciones entre padres e hijos, hasta el punto en que a veces se tornan tan difíciles que es necesario recurrir a ayuda profesional.

La causa primera de este comportamiento es la búsqueda de independencia por parte del adolescente, liberándose así de la protección y de la dependencia de los padres, profesores y de cualquier otra persona o institución que hasta ahora haya guiado sus pasos. La oposición tiene como meta encontrar la propia identidad frente a los valores, ideas y enseñanzas recibidas hasta ese momento.

Esto provoca un cambio en el comportamiento que los adolescentes han tenido hasta ahora con los padres, mostrándose siempre enfadado y frustrado por la forma en la que sus progenitores le tratan, sobre todo en lo tocante a los cambios que él intenta establecer en su vida diaria

Por ello es importante no tratar de imponer nuestra autoridad como padres por la fuerza (“porque lo digo yo”), sino explicar el por qué de las razones por las cuales nos negamos a que haga ciertas cosas, intentando negociar para poder llegar a un acuerdo.

También es importante corregirles sólo en lo esencial. Muchos padres critican constantemente en sus hijos adolescentes su forma de vestir, su peinado, la música que escudan, su pasividad, etc., lo cual sólo encona aún más la forma de ser del adolescente. Lo mejor es sólo intervenir en las cuestiones realmente importantes como la violencia, el alcohol o el respeto a los demás. De ese modo le dejaremos un margen de libertad y estará más receptivo en el resto de ocasiones.