La relación con la madre
La verdad es que dentro de todas las relaciones existentes, la relación con la madre es una de las que más marca durante toda la vida. Por una parte, la madre es la persona que más se quiere, pero por otro, también se quiere tomar cierta distancia para marcar la propia personalidad y descubrir la individualidad propia. En cualquier caso, tener una buena relación con la madre es uno de los pilares básicos de la felicidad.

Y salvo casos muy concreto, una madre es esa persona que siempre estará a tu lado tanto en lo bueno como en los malos momentos. De hecho, las madres tienen la generosidad de perdonar una y mil veces los errores de sus hijos, sencillamente, porque son capaces de dar un grado de amor que es ilimitado. ¿Cómo se puede mejorar la relación con la madre? En primer lugar, con la madurez, conviene matizar que se alcanzan muchas cosas positivas en este vínculo, es decir, se disfruta de conversaciones más profundas y de más variedad de planes.

Por tanto, es bueno que madre e hijo se propongan planes mutuamente para tener un espacio en común con cierta regularidad. Por otra parte, en caso de que no puedas verle todas las semanas, entonces, por lo menos, llámale por teléfono para saber cómo está y preocúpate por ella. Interésate por su rutina diaria. Entre madre e hijo siempre existe diferencia generacional por ello, conviene entender al otro sin juzgarle.

Las madres realizan un gran sacrificio por sus hijos a lo largo de la vida. Esta es una de las razones por las que deben recibir el mismo agradecimiento y el mismo cariño como una forma de compensación emocional. El vacío que deja una madre cuando muere es infinito, por tanto, disfrútala mientras viva.