Cómo hacer la vida agradable a los demás
Hacer la vida agradable a los demás es un principio de salud emocional ya que son muchos los malestares que se producen como consecuencia de actitudes que hieren. Y evidentemente, hacer la vida agradable a los demás, significa comenzar por alcanzar este objetivo en el entorno más cercano a través de pequeñas acciones.

Cuanto más centrado está uno mismo en su propia vida y más feliz se siente consigo mismo, mejor consigue proyectar también está alegría en sus relaciones con los demás.

Una persona no es feliz por el hecho de decir que lo es sino porque realmente, se muestra como tal. La felicidad es algo tan auténtico que cuando es real se nota de verdad. No necesita de una demostración científica, ni de un montón de pruebas.

Pasos para mejorar tus relaciones

Lo más importante es tener una visión realista de las relaciones personales y vivir estos vínculos como un proceso de aprendizaje. Como un reto del que aprender. Además, los vínculos también pueden ir evolucionando en cada etapa de la vida y dependiendo del nivel de madurez.

Cómo hacer la vida agradable a los demás
Para hacer más bonita la vida de los demás, intenta ir más allá de tu propio individualismo. Algunas personas tienen un falso concepto de libertad y el amor supone hacer esfuerzos por los demás. Todos hacemos cosas por todos, al menos, así debería ser. Sin embargo, algunas personas viven creyendo que solo ellas hacen méritos por los demás. Esta ayuda mutua no debe verse como un trabajo personal sino como un ingrediente que es inherente al amor.

Comparte tus alegrías con los demás, hazles partícipes de tus ilusiones, sueños y expectativas. Reduce el tono de los reproches y exalta la elevación de lo positivo. El rol del eterno insatisfecho suele traer consigo grandes frustraciones.

Coaching sistémico

Para hacer tu vida agradable a los demás, en primer lugar, también puedes comprender cómo, la posición que tú ocupas en un sistema, te condiciona de un modo positivo o negativo. Es decir, un mismo conflicto puede parecer totalmente diferente dependiendo del modo en el que te sitúas frente a él. Por ejemplo, una dificultad no tiene el mismo color vista desde el sentido del humor.

Cuando las personas actúan a partir del rol de la evitación para intentar afrontar una situación que les bloquea, el conflicto aumenta puesto que no lo han solucionado y corren el riesgo de encontrarse con ese mismo conflicto en otro contexto diferente.

Cómo hacer la vida agradable a los demás

Un poco de humildad

La medicina de la humildad, nunca está de más. Es ese medicamento que nunca sobra y que ayuda a poner en equilibrio la armonía del ego en su relación con el mundo.

Puedes marcarte la meta de realizar una buena acción diaria. Y para dar más valor a una buena acción, es aconsejable que te suponga un reto personal. Por ejemplo, una persona que valora mucho su tiempo y sus prioridades, puede comenzar por dedicar parte de ese tiempo a realizar una actividad altruista.

Existen valores sociales que nunca pasan de moda: el humanismo es uno de ellos. Y todos tenemos actitudes que pueden hacernos sentir menos humanos, por ejemplo, vivir tan pendientes de las tecnologías, olvidándonos de mirar a los ojos de quienes tenemos a nuestro alrededor.

Si tienes dudas sobre qué hacer en una situación determinada, haz lo correcto. Esto suele ser mucho más constructivo que actuar de acuerdo al apetecer que es tan cambiante. La ética, por el contrario, es permanente.