Las acciones nos transforman más que las palabras
Las acciones nos transforman de verdad por dentro. Las vivencias que acumulamos en el corazón tienen más eco que muchas palabras. En el ámbito de la superación personal son las acciones las que de verdad son un motor interno. Las palabras no tienen una función vacía, son excelentes como teoría que impulsa a la práctica. Pero como humanos, sabemos que se puede cometer el error de hablar por hablar. Además, frases como “vive cada minuto como si fuera el último” se han convertido en una especie de eslogan de la filosofía positiva, que llegado el momento, resulta profundamente vacío por repetitivo. Las acciones te marcan más que las palabras. Anímate a dar el primer paso.

El primer paso es el que más cuesta

El primer paso es el que más cuesta llevar a cabo pero es muy gratificante hacer ese esfuerzo inicial porque a partir de ese momento, cuando ya has roto la inercia de la pasividad, fluyes mucho mejor con la vida para lograr tus objetivos. Una vez que a través de la acción has comprobado que puedes lograr un objetivo, entonces, también te sientes mucho más fuerte, capaz y con autoestima para seguir apostando por ti y tu felicidad.

La acción es la mejor fórmula para romper con el diálogo negativo de frases dañinas como “no puedo” o “no soy capaz”.

Las acciones nos transforman más que las palabras

El miedo es un estímulo

El miedo puede ser un freno a nuestras acciones cuando dejamos de hacer algo por temor. Pero el miedo también puede ser un estímulo para lograr una meta. Aunque haya algo que te dé miedo, si de verdad te interesa, hazlo. Verás que el miedo también se reduce gracias a la fuerza de las acciones.

El poder de los hechos se muestra en que los padres tienen que educar a sus hijos dando un buen ejemplo. Ese buen ejemplo es el que guía en la dirección correcta.