Las cuatro barreras de la comunicación
La comunicación humana es una fuente de conocimiento y de descubrimiento mutuo, sin embargo, existen grandes barreras que entorpecen todo proceso de comunicación efectivo. Las personas nos ponemos muchas trampas a nosotras mismas y eso no ayuda cuando se trata de hablar de uno mismo con libertad. ¿Qué barreras interfieren de forma negativa en la comunicación humana?

Ocultar sentimientos

De una forma bastante recurrente, existen personas que ocultan sus sentimientos, callan pensamientos y no dicen lo que de verdad desean por pudor, orgullo, miedo, o porque creen, que ni siquiera merece la pena. De esta forma, se construyen vínculos superficiales porque es imposible conocer a alguien de verdad cuando se cierra y no habla de sí mismo.

Malas interpretaciones

La interpretación de un mismo hecho puede ser múltiple como bien muestra la subjetividad humana. El problema no se produce cuando alguien saca una conclusión equivocada de una situación. La barrera en la comunicación se produce precisamente cuando esa persona se calla lo que piensa, da por válida su idea y no la contrasta con el interesado a través de preguntas asertivas.

Las cuatro barreras de la comunicación

El orgullo

El orgullo es poco saludable pero muy humano en las relaciones personales. Por puro orgullo, alguien puede distanciarse de una persona a la que aprecia pero puede más el dolor de ciertas vivencias. En ocasiones, caemos en el error de creer que aquello que es tan evidente ante nuestros ojos también debe ser algo evidente para los demás. Pero las personas somos tan diferentes que por eso mismo, necesitamos hablar de qué no pasa, quiénes somos y qué queremos para poder construir vínculos sanos.

El cansancio

El cansancio también es una barrera en la comunicación humana. No sólo el agotamiento físico sino también, el mental pueden ser una barrera en las relaciones personales. El peor cansancio es el que tiene que ver con el agotamiento de las decepciones.