Las  situaciones más incómodas  de una primera cita
Una primera cita muestra un encuentro de ilusión entre dos personas que tienen ganas de conocerse y una curiosidad positiva por saber más el uno del otro. Sin embargo, en una primera cita también es posible vivir situaciones incómoda ante las que los protagonistas se sienten totalmente fuera de su zona de confort ya que no tienen un nivel de confianza alto con la otra persona, por tanto, existen muchas anécdotas que son imprevisibles. ¿Cuáles son las situaciones más incómodas de una primera cita?

Que la otra persona llegue tarde

Resulta realmente incómodo quedar con alguien por primera vez y que llegue tarde con más de diez minutos de retraso. En ese momento, comienzan a pasar un montón de dudas por la mente de quien espera pacientemente y empieza a valorar la posibilidad de que el otro no llegue. Otra situación incómoda es quedar con alguien y que, con muy poco margen de tiempo, cancele el plan a través de un mensaje de whatsapp.

Muchas personas han vivido una situación de este tipo en algún momento y, por supuesto, la incomodidad no solo se supera sino que también aporta lecciones de aprendizaje para futuras situaciones.

Las  situaciones más incómodas  de una primera cita

La conversación no fluye

Una situación muy incómoda en una primera cita es iniciar temas de conversación que se agotan de forma rápida porque el otro no engancha con ninguna de tus ideas. El diálogo no fluye y el intercambio de palabras comienza a parecer un tanto artificial y forzado. Cuando la conversación en una primera cita fluye, el tiempo pasa volando.

Sin embargo, cuando ocurre lo contrario, los minutos se hacen eternos, los silencios son muy incómodos y uno de los dos o ambos comienzan a mirar el reloj con impaciencia. Empiezas a sentirte incómodo porque notas que no conectas con la otra persona, es como si cada uno tuviese su mente puesta en un lugar distinto a pesar de estar en el mismo local.

Que atienda el teléfono

Hay personas que atienden el teléfono allí donde estén, no importa incluso que estén acompañadas. Si en una primera cita, tu acompañante atiende el teléfono y se extiende en la charla como si estuviese solo, es normal que te sientas en un segundo plano ante un gesto que muestra mala educación.

Otro tema distinto es que al llegar a la cita, la persona te haya informado de que tiene que estar pendiente del teléfono por una urgencia concreta. Otra posible situación es la de quedar con alguien que consulta constantemente sus novedades de whatsapp y esto interrumpe vuestra conversación.

Las  situaciones más incómodas  de una primera cita

Que el interés no sea recíproco

En una primera cita puedes sentir la incomodidad de notar que a ti sí te gusta la otra persona, sin embargo, tú no sientes esta receptividad por su parte. La incomodidad puede ir en aumento si el acompañante comienza a centrar la conversación en recordar anécdotas de su pasado sentimental o muestra que todavía no ha olvidado a su ex.

Quedar con una persona que toma la conversación como un monólogo en el que solo importan sus opiniones, es otra posible situación de una primera cita. En ese caso, te sientes fuera de lugar al no poder interactuar con mayor naturalidad porque parece que tienes que pedir el turno de palabra para hacer tus aportaciones.