Las tormentas solares afectan a nuestro cerebro
Las tormentas solares son explosiones muy violentas que tienen lugar en la atmósfera del sol y que concentran una energía equivalente a millones de bombas de hidrógeno. Estas tormentas producen radiaciones electromagnéticas de diferentes longitudes de onda que pueden afectar a nuestros satéli9tes, sistemas de comunicaciones, de suministro, etc. Pero no es sólo la tecnología la que se ve afectada por ellas ya que, según se desprende de varios estudios, las tormentas solares también afectan a nuestro cerebro.

Según un estudio publicado en la revista New Scientist, existe una conexión directa entre las tormentas solares y nuestras emociones, y las llamaradas solares provocadas por dichas tormentas pueden provocarnos, entre otros síntomas, nerviosismo, ansiedad, preocupación, irritabilidad, letargia, agotamiento, intranquilidad y problemas de memoria a corto plazo.

Según otro estudio, publicado en el British Journal of Psychiatry, las tormentas solares parecen producir un aumento en los casos de depresión en quienes son susceptibles de sufrirla. Tanto es así que se ha documentado un aumento de un 36.2% de las admisiones en hospitales de pacientes que están sufriendo una depresión y de aquellos que entran en un periodo depresivo dentro de la depresión bipolar comparado con los datos de las mismas enfermedades cuando no existen tormentas solares.

Pero no termina ahí la influencia que las tormentas de la estrella de nuestro sistema solar tienen en nosotros, ya que según un estudio llevado a cabo por el Centro de Medicina Espacial, estas tienen influencia incluso en nuestros sueños, ya que parece existir una correlación entre la actividad solar y la producción de melatonina del cerebro. Esto hace que durante las tormentas el contenido de los sueños sea más extraño de lo habitual, mientras que cuando esto no se produce, nuestros sueños son más cotidianos.