Lecciones del pasado aplicadas al presente
La vida es una escuela de aprendizaje, una universidad en donde la verdadera sabiduría es práctica. El pasado, presente y futuro definen la ley del tiempo de la vida. ¿Cómo aplicar el aprendizaje del pasado a tu situación presente?

Lecciones de la experiencia

En primer lugar, conviene tomar la prudencia como una de las virtudes más importantes en la vida. Dar tiempo al tiempo es un reto especialmente difícil para los impacientes que quieren saber la verdad sobre un aspecto concreto de forma inmediata.

El tiempo casi siempre pone las cosas en su sitio. Por tanto, deja que las cosas sucedan, todo tiene su ritmo y la realidad fluye. Pon de tu parte para que aquello que deseas suceda pero no al punto de obsesionarte creyendo que todo depende de ti al cien por cien. No eres omnipotente.

Lecciones del pasado aplicadas al presente

Siéntete libre

El pasado puede ser una cadena que te ata a un punto fijo y que no te permite avanzar. Corta esa cadena para posicionarte con libertad frente a tu historia. Solo si cortas esa cadena de la culpa podrás seguir recorriendo tu camino en la dirección adecuada. Imagina que estás en una carretera en la que tienes que seguir la flecha que indica tu futuro.

Es vital aprender a mirar menos el ayer porque ya no vuelve. Existen nostalgias que pesan mucho y te hacen perder la perspectiva real de la situación: no es cierto que cualquier tiempo pasado fue mejor. En la vida surgen cada día nuevas oportunidades pero si no te pones las gafas adecuadas pueden ser invisibles ante tus ojos.

En la vida todo pasa y nada permanece como bien dijeron los filósofos presocráticos. Ni la dicha es eterna, ni el sufrimiento es interminable. Concéntrate en este instante porque es lo único que puedes controlar plenamente.